facebook  Twiter  GooglePlus In Youtube

Tecnología en inocuidad de comida rápida, una oportunidad para ahorrar agua

Asuntos Regulatorios Latinoamérica

Como parte de los efectos a causa del confinamiento, la compra y venta de alimentos ha crecido, favoreciendo con mayor amplitud a las ventas de comida rápida. De acuerdo con datos de la industria, la contingencia sanitaria ha provocado que el mercado de entrega de comida a domicilio por internet y aplicaciones haya mostrado crecimientos de 25% en 2020, con un valor estimado en 800 mil millones de dólares en todo el mundo.

 

Aunque aún es incierto el futuro de la pandemia de COVID-19, las empresas de distintos tamaños y sin importar el sector al que se dediquen, mantienen sus operaciones funcionando con acciones que minimizen los riesgos de infección tanto para sus colaboradores y clientes.

En el caso de la industria QSR (restaurantes de servicio rápido), el sector continua atendiendo a sus clientes a través del servicio en línea, aplicaciones, entregas locales o desde auto.

Ante la necesidad de brindar alimentos inocuos y frescos, diversas compañías han optado por tener un aliado en la cocina que sea el que supervice y capacite al equipo en cuanto a higiene de alimentos, sin arriesgar los recursos, no solo como parte de las medidas solicitadas por parte del gobierno, sino también como protocolos de prevención y cuidado interno.

Sin duda, la pandemia se ha convertido en una oportunidad para revisar y actualizar las medidas de inocuidad, al igual que los protocolos implementados a nivel operativo y corporativo. Recordemos que la cocina fácilmente puede convertirse en un foco de contaminación por microorganismos peligrosos, sin mencionar que la contaminación cruzada puede hacerse presente en cualquier momento si falta higiene durante la preparación de alimentos.

Un restaurante limpio que cuente con medidas correctas en higiene y manejo de alimentos, siempre tendrá insumos frescos, además evitará el desperdicio tanto en provisiones y recursos como en agua y energía.

De acuerdo a datos del Banco Mundial, en México se desperdician 20.4 millones de toneladas de alimentos cada año, es decir, 158 kilos por persona. En cuanto a las repercusiones ambientales, especialmente la huella hídrica, los 20.4 millones de toneladas se traduce en desperdicio de 40,000 millones de metros cúbicos de agua, cantidad necesaria para producir alimentos y número similar al consumo de agua de todos los habitantes de un país durante 2.4 años.

Ante ello, empresas como Ecolab, proveen la experiencia y tecnología necesaria para tener un restaurante más limpio, saludable y seguro para el personal y los comensales. Ejemplo de ello es la tecnología incremental para simplificar la supervisión operacional y de gerenciamiento KAY PROTECT, la cual integra exclusivamente el servicio personal para ayudar a la toma de medidas e impulsar la mejora del programa de seguridad alimentaria dentro de los restaurantes de comida rápida.

Con dicha tecnología, se llevan a cabo acciones de medición para minimizar el riesgo de la seguridad alimentaria por medio de:

Gestión remota de temperatura
Análisis avanzado combinando múltiples fuentes de datos, como listas de verificación de seguridad alimentaria, auditorías de seguridad alimentaria e informes de valor de visitas
Entrenamiento en el restaurante centrándose en las prioridades del programa de mejoras
Validación que prioriza que las acciones correctivas estén en vigor y sus respectivos problemas resueltos

La solución KAY PROTECT es un aliado para los restaurantes de comida rápida que van en crecimiento, ya que ayuda en la automatización de listas de verificación alimentaria e integra los datos entre fuentes, como las auditorías de seguridad alimentaria, las inspecciones del departamento de salud y el uso de productos de limpieza y desinfección.

Dicha herramienta optimiza los procesos complejos de restaurantes y protege contra los desafíos únicos de desinfección, al tiempo que acelera las operaciones y mejora los datos de manera visible y precisa.

|